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Qué evitar comer al usar Insulina
La insulina es una hormona producida por el páncreas que juega un papel crucial en el metabolismo de la glucosa en nuestro cuerpo. Es esencial para mantener niveles adecuados de azúcar en la sangre y para el correcto funcionamiento de nuestras células. Sin embargo, para las personas que padecen diabetes tipo 1 o tipo 2, el cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza de manera eficiente, lo que puede llevar a niveles elevados de azúcar en la sangre. Para controlar estos niveles, se recurre a la terapia con insulina, que consiste en inyectar esta hormona en el cuerpo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que ciertos alimentos pueden afectar la acción de la insulina y, por lo tanto, deben evitarse al usarla. En este artículo, exploraremos qué alimentos deben evitarse al usar insulina y por qué.
Alimentos con alto índice glucémico
El índice glucémico (IG) es una medida que indica la rapidez con la que un alimento aumenta los niveles de azúcar en la sangre. Los alimentos con un alto IG se digieren y absorben rápidamente, lo que provoca un aumento rápido de los niveles de azúcar en la sangre. Esto puede ser problemático para las personas que usan insulina, ya que la hormona tarda un tiempo en actuar y puede no ser suficiente para controlar el aumento repentino de azúcar en la sangre. Algunos ejemplos de alimentos con alto IG son el pan blanco, las papas, el arroz blanco y los dulces. (Franz et al., 2002)
En cambio, se recomienda consumir alimentos con un IG bajo o moderado, como verduras, frutas, granos enteros y legumbres. Estos alimentos se digieren y absorben lentamente, lo que ayuda a mantener niveles estables de azúcar en la sangre y a reducir la necesidad de insulina. (Franz et al., 2002)
Alimentos ricos en grasas saturadas
Las grasas saturadas son un tipo de grasa que se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como carnes grasas, lácteos enteros y alimentos fritos. Estas grasas pueden afectar la acción de la insulina al disminuir la sensibilidad de las células a esta hormona. Esto significa que se necesita más insulina para lograr el mismo efecto en la reducción de los niveles de azúcar en la sangre. Además, las grasas saturadas también pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, que ya son una preocupación para las personas con diabetes. (Garg et al., 1998)
En su lugar, se recomienda consumir grasas saludables, como las grasas mono y poliinsaturadas que se encuentran en alimentos como el pescado, las nueces y el aceite de oliva. Estas grasas pueden ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina y a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. (Garg et al., 1998)
Alcohol
El consumo de alcohol puede ser problemático para las personas que usan insulina. En primer lugar, el alcohol puede afectar los niveles de azúcar en la sangre, ya que puede disminuir la producción de glucosa en el hígado y aumentar la sensibilidad a la insulina. Esto puede provocar una disminución repentina de los niveles de azúcar en la sangre, lo que puede ser peligroso para las personas con diabetes. Además, el alcohol también puede interferir con la acción de la insulina, lo que puede llevar a niveles elevados de azúcar en la sangre. (Cryer, 2002)
Si decides consumir alcohol, es importante hacerlo con moderación y siempre con una comida que contenga carbohidratos para ayudar a mantener niveles estables de azúcar en la sangre. También es importante monitorear tus niveles de azúcar en la sangre antes y después de beber alcohol para asegurarte de que no haya cambios drásticos. (Cryer, 2002)
Conclusiones
En resumen, es importante tener en cuenta qué alimentos se deben evitar al usar insulina para garantizar un control adecuado de los niveles de azúcar en la sangre. Los alimentos con alto índice glucémico, grasas saturadas y alcohol pueden afectar la acción de la insulina y, por lo tanto, deben evitarse o consumirse con moderación. En cambio, se recomienda una dieta equilibrada que incluya alimentos con un IG bajo o moderado y grasas saludables para ayudar a mantener niveles estables de azúcar en la sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina. Siempre es importante consultar con un profesional de la salud antes de realizar cambios en la dieta y seguir las recomendaciones específicas para tu caso individual.
En conclusión, la terapia con insulina es una herramienta importante para controlar los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes, pero es esencial tener en cuenta qué alimentos pueden afectar su acción. Al seguir una dieta adecuada y evitar ciertos alimentos, se puede lograr un mejor control de la diabetes y una mejor calidad de vida. Recuerda siempre consultar con un profesional de la salud para obtener recomendaciones específicas y personalizadas para tu caso individual.
Fuentes:
Cryer, P. E. (2002). Hypoglycemia, functional brain failure, and brain death. Journal of Clinical Investigation, 109(9), 1237-1242.
Franz, M. J., Bantle, J. P., Beebe, C. A., Brunzell, J. D., Chiasson, J. L., Garg, A., … & Wheeler, M. L. (2002). Evidence-based nutrition principles and recommendations for the treatment and prevention of diabetes and related complications. Diabetes care, 25(1), 148-198.
Garg, A., Bonanome, A., Grundy, S. M., Zhang, Z. J., & Unger, R. H. (1998). Comparison of a high-carbohydrate diet with a high-monounsaturated-fat
